Las Asambleas de Dios se opone a la posición del Presidente Obama sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo

Las Asambleas de Dios, en respuesta al pronunciamiento del Presidente Barack Obama a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, hace pública su disensión y su objeción. Según el Dr. George O. Wood, Superintendente General de las Asambleas de Dios, las Asambleas de Dios está en total desacuerdo con la nueva posición del presidente y objeta que el presidente haya citado las Escrituras fuera de su contexto para defender su posición.

“La Biblia enseña con toda claridad que el matrimonio debe ser un compromiso de toda la vida entre un hombre y una mujer”, declara el Dr. George O. Wood, Superintendente General de las Asambleas de Dios. “En ningún lugar de las Escrituras hay aprobación alguna de la conducta homosexual. No obstante, la Biblia contiene amplia evidencia de que la conducta homosexual es inmoral y se halla bajo el juicio de Dios.”

El presidente también se refirió a la Biblia, alegando que el sacrificio de sí mismo que Cristo hizo a favor de la humanidad y la regla de oro son razones para aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

“Aunque se ha popularizado la costumbre de citar las Escrituras completamente fuera de contexto para ponerla al servicio de alguna agenda personal o política, eso no cambia en lo absoluto lo que la Palabra de Dios proclama con toda claridad”, dice Wood.

Wood añade que a la luz de lo que dice las Escrituras, los cristianos no se deberían sorprender de que haya personas o grupos que distorsionen las Escrituras, al respecto cita 2 Timoteo 4:3: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias”.

El documento oficial de las Asambleas de Dios acerca de la homosexualidad, declara: “Creemos, a la luz de la revelación bíblica, que la aceptación cultural creciente de la identidad y la conducta homosexuales, tanto masculina como femenina, es sintomática de un desorden espiritual más amplio que amenaza a la familia, al gobierno, y a la iglesia”.

Este documento sostiene también lo siguiente: “Las Escrituras no sólo condena los ejemplos más evidentes de violencia y promiscuidad homosexual, sino que tampoco apoya en ningún sentido la idea popular en el mundo moderno de que el amor y el compromiso en la relación a largo plazo de una pareja homosexual es moralmente aceptable. La actividad homosexual de toda clase es contraria a los mandamientos morales que Dios nos ha dado”.

Wood añade que es importante que los cristianos no subestimemos la trascendencia del hecho de que un presidente sea partidario de la homosexualidad y del aborto, y lo que esto significa para la iglesia. “Hoy, más que en ningún otro momento de nuestra nación hemos tenido tanta necesidad de orar por nuestros líderes políticos y por el país”, dice Wood.